01 - Sarrera (Intro)

Observando la noche mientras volábamos en cajitas de cerillas
las calles estaban mojadas por el vapor del óxido
no sabía cuántas veces, hasta romperme el estómago con los nudos
yo no entendí nada, tú tampoco, ni falta que hace.

02 - Azken hatsean (En mi último aliento)

Es verdad, lo que te conté en la esquina de aquella acera
mientras dibujabas medias lunas en el suelo, con el sudor de tu vaso
en el mismo lugar donde nunca echaríamos raices.

Las penas te encontrarán, por mucho que camines
no por ello voy a quedarme quieta a esperarlas cada día.
No hay pan en la mesa, porque no tenemos mesa.
Puedo estar en cualquier sitio, pero no en cualquier momento.

No puedo mirar al cielo, desde el borde de la carretera.
Me ciega tu luz: ¡déjame pedir un último deseo!

En mi último aliento, no quiero verte.

03 Maldan behera (Cuesta abajo)

Hoy vienen vestidos con plumas azules
de los pies hasta el cuello, haciendo caso omiso a la ley.
Me caben en los dedos de una mano,
demasiados, de todas formas, para la paloma blanca que juzga.
No me gusta la paz,
vengo del desierto húmedo a levantar polvo.

Cuesta abajo, cuesta abajo,
sin llegar a alcanzar el mar,
si somos agua no quiero vivir en un pozo estancado.
Cuesta abajo, cuesta abajo,
sin llegar a alcanzar el mar,
para cuando he podido darme cuenta, ya he entregado los últimos minutos.

Hoy vengo vestida de cuero azul,
habiendo vendido los zapatos, pero sin olvidarme de mis pies.
Entran en un metro cuadrado,
demasiado, de todas formas, para la paloma blanca que juzga.
No me gusta la paz,
vengo del desierto húmedo a levantar polvo.

Tiempo metido en un sobre,
medidas y leyes por limpiar en el fregadero.
Voy cuesta abajo buscando mi cumbre,
algún día aprendimos que la distancia no es real.

04 Hamaika izar (Miles de estrellas)

En los dientes de los ojos de piel de fruta, adolecen los sueños imposibles de conseguir. Llevo mil noches preguntándome a qué juegas murmurando con tu lengua viperina. El cansancio no perdona por ser joven, sabe cómo quebrantar los huesos, y a estas alturas, ya no soy capaz de distinguir entre ficción, realidad, o cuando fue pasado mañana.

Hay miles de estrellas en el cielo,
y yo me he aburrido de su brillo.
A finales de enero se han reunido las ranas
para seguir la carrera de la luna creciente.

Nacer y morir, muero sin haber creado:
quiero ser perdedora, has agotado mi pasión.
Juzgad mis decisiones,
construiré un barco de piedra y viviré dentro.


Nacer y morir, morir y crear:
quiero ser perdedora, has agotado mi pasión.
Estoy rota, mi cara se ha vuelto fea,
pero de entre tus dientes, he robado los salmos.

De entre tus dientes, he robado los salmos.
Me comí la luz y ahora la echo en falta.
No quiero que me guíes aunque esté a oscuras.
Aunque lo intentes, admítelo, no podrás olvidarme.

Hay miles de estrellas en el cielo,
y yo me he aburrido de su brillo.
Nuestra cuna es la cocina más sucia,
bailamos encima de la memoria.

Nacer y morir, muero sin haber creado:
quiero ser perdedora, has agotado mi pasión.
No hay respuesta al otro lado,
lo ha asfixiado todo con el cable del teléfono.

Nacer y morir, morir y crear:
quiero ser perdedora, has agotado mi pasión.
Estoy rota, mi cara se ha vuelto fea,
pero de entre tus dientes, he robado los salmos.

05 Esnatu nintzen (Desperté)

Me secuestraron la noche sueños despiertos
y no pude dormir durante siglos.
Cual hiena esquelética
vendí el pasado a cambio de un cadáver, para poder saciar mi hambre.
Mis palabras empezaron a oler a carroña
no era capaz de dar una caricia a nadie.
Olvidé lo que era vivir
y me agarré a la sábana, como si se tratara del timón.
No me acercaste los remos
me rompiste las velas,
pero, de todas formas, fue un asesinato inadvertido
yo era la fumadora pasiva.
No hay culpables en este cuento,
nunca supe hacer realidad la ficción.

Pero llegó un día en que pude dormirme del cansancio
para así engullir las mariposas que acababan de salir de sus larvas
como si se tratasen de pasto.
Me desperté mortal para dejar de ser tan pálida y aferrarme a la vida.
Puedes robarme el tiempo
no me es tan valioso como el aire que respiro,
besos de oro nunca me darán
el alimento que necesito.
Pero llegó un día en que pude dormirme del cansancio
ahora, me persigue la luna llena, cada noche, hasta mi casa.
Me desperté mortal para mezclar verdades y mentiras en la misma taza.
No necesito azúcar.
Mi café es un blues negro, ahora y para siempre.
Ahora y para siempre, hasta que me desvista la piel
quiero gastar el mundo debajo de mis pies,
hasta que los cuervos me ahoguen bajo sus alas.

Me desperté mortal, bajo las alas.
Ahogándome, la vida, los besos, era una hiena,
hasta que me ahoguen los cuervos.
Pero, pude dormirme de una vez.

06 Mitxoleta (Amapola)

Estamos dejando la ciudad atrás bajo nuestro techo
han aparecido enormes cajas de metal.
La luz se dio por vencida en este callejón sin salida
tus labios la han tomado con otro nombre:
será el del o la siguiente, no más el mío.
Por ello, partí al pueblo al que no podía llegar
me esperaban en la nevera aún árgomas amarillas
para devolverle al cuerpo, espina a espina, lo que ya había olvidado.

Perdí el norte alguna vez
con el propósito de acariciar el musgo de los árboles.
Sé valiente, mi amapola
que para florecer no te hace falta nadie,
si temes del hielo, te convertiré en inmortal
con la sangre de mi regla.

Estamos dejando la ciudad atrás bajo nuestro techo
han aparecido enormes cajas de metal.
La luz se dio por vencida oscureciendo las nevadas
es difícil despedirse, aquí y ahora, cara a cara.
Llámame de nuevo, manda una señal
partiré al pueblo que no podía llegar, de nuevo.

Sé valiente, mi amapola
que para florecer no te hace falta nadie,
si temes del hielo, te convertiré en inmortal
con la sangre de mi regla.

07 Munstroa (Monstruo)

He construido mil mentiras,
en los últimos meses, en los últimos años.

He vocalizado que soy humilde,
tímida, inocente.
Que nunca he escrito ninguna canción
que me guste poner en mis cuerdas vocales.
Que no he probado nadie aparte de ti últimamente.
‘¡No estoy loca perdida!’ le grito a mi hermano,
mientras soy hija única.
Te he dicho que tengo tanto de lo que arrepentirme…
¡Ja! Si supiese qué elegir,
entre todo eso de lo que no voy a arrepentirme.
Y no es habitual verme ebria,
son los demás los que tienen
la perspectiva y la lengua hinchada.
Yo camino recta por estas aceras torcidas
a las cinco de la mañana, cuatro ejes en el reloj.

Perdóname, perdóname,
sé que soy egoísta
pero las mentiras también saben algo sobre las verdades.
He cambiado para bien,
no pasaré más noches llorando.
Pero para ti,
para ti, no soy más que una mentirosa.

Creyendo haberme roto en dos,
las entrañas son mis dueñas, los pies son sus esclavos.
No hay mentiras ni verdades
son miles los caminos.

Dame la mano
y en vez de huir, enfrentémonos a él.
Si tenemos que morir de hambre
antes, desnudaremos al monstruo.

Si tenemos que morir de hambre
antes, desnudaremos al monstruo.

08 Papiroa loretan (Papiro en flor)

Zorro negro
que con las palabras robadas de los tinteros de oriente
tapas el vello ya encanecido.

El papiro está en flor
y valiéndome de mi propia naturaleza
he erizado mis orejas, he erguido el pecho.

Como si yo fuese el papiro en flor
lanzando flechas que parecen inofensivas,
a las gargantas, a las gargantas.
La glotis es un obturador cerrado.
La glotis es un obturador cerrado.
La lejanía es ahora la cercanía,
la cercanía lejanía.

El papiro está en flor
el papiro está en flor
el papiro está en flor
no queremos hacer historia.

09 Attrezzo

Lazos negros bajo los ojos, en duelo, en duelo.
Sube la hiedra por las paredes,
haciendo que se encorve nuestra casa.
Por querer enderezar el agua, nos ahogamos, nos ahogamos.
Si la lluvia encuentra cuero a su paso, no tendrá compasión.
Nunca tuvimos compasión por el mundo
no quisimos ver que tod@s l@s amantes
se convierten en imperfect@s.
Y he perdido letras por montones
he agotado el sentido,
mientras le echo la culpa al mismo,
aunque diga que no lo hay
¿quién será, seré yo?
He oído que es el rock and roll
el camino, la escuela
pero no es lo mismo por delante que por detrás
le he dado mil vueltas al telón
y me he enfurecido, me ha sometido,
he dejado que sea así,
de nuevo, de nuevo.

Que pálidos que son los techos
elegantemente ataviados
los profetas mientras susurran,
diciéndome que no recuerdan mi nombre,
diciendo sin palabras, mirándome por encima.
Quiero detener el attrezzo rojo
que corre por sus venas, su salvaje arrogancia:
todos somos silenciosos testigos
hemos llenado el desierto de basura tan rápido.
En este océano de carbón.

Me voy y no volando
prefiero tener los pies sobre la tierra
no me es posible caber en un sólo adjetivo:
me limita el idioma
me corrompe la idea, hoy
desde que me he levando a la mañana
lo de ayer sigue igual.
No puedo derribarla, no puedo cortarme la sombra,
al igual que la que lleva el mundo, se ha dado por vencida,
ha admitido que la amnesia no cura,
que no hay enfermedad real que sane gracias a un papel.

10 So egin (Mira)

Mira, mira, mira el fuego
para dibujar con ramas quemadas.
Habla, habla, a! El miedo
para ahuyentarlo a susurros.

¿Se me calmarán
las ganas de usar los dientes?
¿Seré capaz de construir el futuro
con las ruinas de cines vacíos?

¿Se me calmarán
las ganas de usar los dientes?
¿Seré capaz de construir el futuro
con las ruinas de cines vacíos?
Blanquear todas las paredes con cal
partir las paredes donde antes no había ventanas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

© 2020 Eneritz Furyak.

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